Paseo Peatonal Quebrada El Consuelo, Salamanca
Salamanca, Región de Coquimbo · 2020 · Espacio Público · Proyecto

Pasarela metálica que transforma el Canal El Consuelo en un corredor urbano multisistémico, con sombra, comercio local y paneles de interpretación ambiental.
- Categoría
- Espacio Público
- Mandante
- Municipalidad de Salamanca
- Colaboradores
- Cristian Rosas
- Ubicación
- Salamanca, Región de Coquimbo
- Región
- Región de Coquimbo
- Superficie
- 1.900 m2
- Año del proyecto
- 2020
- Estado
- Proyecto
Concepto y articulación lineal
El proyecto parte de reconocer el Canal El Consuelo no como un elemento marginal, sino como un eje potencial de cohesión urbana. La propuesta despliega una estructura metálica ligera que se alinea con la traza del canal, fluyendo en planta y alzado con una geometría suelta: sus apoyos varían en altura y su modulación se adapta a la topografía, permitiendo que la pasarela se suspenda y recupere cualquier desnivel sin interrumpir el curso del agua.


Plataforma multisistémica y usos mixtos
La pasarela funciona como una plataforma pública multisistémica, capaz de albergar simultáneamente sistemas de sombra y confort climático, kioscos y puestos de comercio local que promueven emprendimientos de artesanía, módulos de descanso y encuentro con mobiliario urbano integrado, y pasillos de interpretación ambiental donde paneles didácticos informan sobre la ecología del canal y su cuenca.

Plazas de acceso: hitos urbanos
En ambos extremos del corredor, la pasarela desemboca en plazas de acceso construidas sobre explanadas existentes o ligeras elevaciones de terreno. Ambas plazas funcionan como hitos de referencia y puntos de encuentro ciudadano, marcando visual y funcionalmente el inicio y fin de este corredor urbano.


Estrategia de revalorización y sostenibilidad
Con este diseño, el Canal El Consuelo deja de ser una simple acequia para riego y drenaje, para transformarse en espacio público de calidad. La estructura metálica es modular y prefabricada, facilitando su instalación y mantenimiento, mientras gran parte de la energía para la iluminación nocturna proviene de paneles solares integrados en las cerchas de sombra, con sensores que ajustan el nivel de luz y mitigan el consumo.


El resultado esperado es un corredor que reactiva un tramo olvidado, impulsa la economía local, fortalece el vínculo de la comunidad con su entorno fluvial y se convierte en un ícono de innovación urbana para Salamanca.
